Mensaje desde Noruega… “Vete a la Puerta del Sol”
Eramos 5 para el tiempo de oración; Mi familia y otra mujer mas. Saliendo del local, apareció otra chica, Mariá Elena que tenía ganas de predicar para la certificación (más info) Yo prediqué usando las balanzas y Dios bendijo mogollón. Luego predicó M.E. sobre “lavarse las manos” y ademas de tener un buen público escuchando, le aprobé la prueba de predicación. Una buena predicadora!
Lo más impresionante fue un chico que había recibido una biblia HACE 4 AÑOS en la puerta del sol de un de nuestas evangelizadores, Bea. Resulta que Bea (que vive en Noruega) seguia en contacto con este chico testificandle. Ella le dijo en un MSN que fuera cualquier día al Oso y Madroño y podría hablar con nosotros. Y allí estaba. Le invitamos al local para tomar un café y bueno….. Dios se manifestó en su vida! Jacob
Miguel..”Ora por mi quiero volver a Dios”
A Miguel le conocí unos meses atrás en la calle..claro esta. Un joven de entre 25 a 30años, con rostro sombrío. Nos escucho por bastante tiempo y después pude hablar con el por unos minutos. Me dijo que le encantaba lo que hacíamos y después subió a tomar café al local. Ahí me di cuenta que el había sido cristiano y que en algún momento el también predicaba en las calles; pero algún incidente de estos que pasan dentro de nuestras iglesias lo hizo volver atrás..dejar a Dios. dejarlo todo. Hablamos por mas de 2 horas y su corazón se veía demasiado herido…”caso difícil” pensé – (para mi, no para Dios). Ayer me llamo y con voz quebrada me dijo: ¿podrías orar por mi? –¡claro que si! Le conteste –“Algo en particular” Le pregunte. Si, dijo: ¡Quiero volver a Dios!
Algunas veces me pregunto porque Dios no nos permite ver lo que esta pasando en la calle; El tendrá sus razones, supongo..mantenernos en humildad, en obediencia, en fe. Pero tengo que confesar que cuando veo a alguien volver a Dios mi corazón se acelera y vuelvo a decir: ¡Merece la pena estar ahí!
Truene, llueva o relampagee
Una noche más hemos salido bajo la lluvia. Cada vez que llueve es una lucha contra nuestra carne. El no querer mojarnos y estar ahí, con frío, sosteniendo nuestros paraguas para no mojar los tratados y la guitarra. No puedo mentir es difícil pero al final vale la pena, siempre vale la pena.
Este martes estuvimos allí, éramos un buen grupo, y digo buen porque estaban aquellos que me apoyan predicando en la caja y eso para mi es una bendición. Así es que salimos y desde que pusimos la caja teníamos oyentes; con sus paraguas esperando, queriendo saber que es lo que íbamos a hacer. Cuando llueve nos ayuda porque no hay ruidos en la calle y nuestras voces se escuchan mejor. Tuvimos conversaciones buenas, gente que al parecer no tenían otra cosa que hacer que estar ahí, bajo el agua esperando que algo pasara en sus vidas..y pasamos nosotros
A pesar de la lluvia
Durante toda la semana ha hecho un frio de invierno y ha llovido! A pesar del clima, los equipos han estado en la calle proclamando el “Reino de los cielos”. A noche un Valenciano, un hombre de negocios que viene ha Madrid una vez al mes, paró a escucharnos. Fue tocado y subió al centro dónde pudimos ministrarle. Ninguna casualidad. Hemos aprendido que si salimos a evangelizar, Dios se mueve. Si no salimos, Dios no se mueve.