Una noche gitana
Oré esa tarde pidiendo al Señor que enviase a alguien para tocar algo de percusión, y aunque se que eso esta prohibido en sol…lo anhelaba en mi corazón. En verdad que quede sorprendida cuando llegó un grupo de gitanos a nuestro lugar de predicación y sin aviso alguno se pusieron a tocar conmigo mientras cantabamos la canción de Busca a Dios…¡ Que maravilla! Dios contestó y hubo tanta gente escuchando esa noche…estuvimos hasta las diez y media porque había unción. Conversaciones incréibles, gente volviendo a Dios y cristianos de otros lugares emocionados porque han visto que si se puede predicar en la calle y ver resultados casi inmediatos. ¡ Gloria a Dios por un pueblo unido predicando Su palabra!
Adriana dijo:
Agosto 15, 2008 a 11:41 pm
Verdaderamente vimos la Gloria de Dios ese día, fue maravilloso como Dios se manisfesto ese día…