Jovenes Holandeses
Ya cuando habíamos terminado nuestro tiempo de evangelismo dos jóvenes recién casados estaban escuchando atentamente a la última de las predicaciones. Lo extraño del caso es que no hablaban español y a pesar de que la predica fue solo en español ellos se quedaron hasta el final. Segura estoy que fue el Espíritu Santo que los detuvo ahí. Me acerque a hablar con ellos llevándoles por la ley y lo mas maravilloso fue su reacción! “Esas son muy malas noticias” me dijo el chico en inglés. El Espíritu Santo lo convenció de pecado y se que la semilla fue sembrada.
Es precioso ver a Dios hacer su obra cuando estamos dispuestos a obedecer. Animo..Sigamos predicando al Cristo resucitado cada día de nuestras vidas; hay miles que estan ahi, escuchando, sedientos, esperando…..a que alguien les hable.